Esos detalles de Ocotal

El canto imponente de un gallo es el perfecto momento para que salgás a disfrutar las calles de Ocotal. A las 6.00 de la mañana las montañas a tu alrededor, el ir y venir de las personas que inician temprano sus faenas, y los estudiantes que van a su escuela, te dan los buenos días.
Caminando hacia el centro te encontrás con el mercado viejo, las mujeres en la esquina vendiendo tortillas recién hechas o bien ofreciendo vegetales y frutas, algunas provenientes de zonas aledañas como Mosonte y Totogalpa.
Ocotal y sus encantos
Cuando pinta el atardecer, es momento para recorrer las veredas empedradas del Parque Central, y dejarte llevar por sus hermosos jardines, arbustos con formas de animales, monumentos, e historia.
Y por la noche es tiempo de fritangas, bares y restaurantes, charlas con los amigos o bailes en la disco si es fin de semana.
Al final de la jornada, cuando toca descansar, no hay mejor aliado que el clima de Ocotal.