Educá a tus hijos en finanzas y nunca tendrán carencias 💹

Educá a tus hijos en finanzas y nunca tendrán carencias. No importa si tienen mucho o poco dinero, si crecen con conceptos sólidos sobre cómo manejar su economía, jamás pasarán grandes necesidades, y hasta podrían llegar a ser empresarios trascendentes por sí mismos.
La educación en finanzas a temprana edad es importante en todos los niveles económicos. De nada sirve que un niño nazca en una cuna de oro si, al crecer, lo derrocha todo en un par de años.
Por otra parte, cualquier persona que sepa cómo administrar y ganar dinero desde pequeño, incluso con pocas oportunidades, puede tener la ansiada libertad económica. Pero incluso si no lo logra, siempre sabrá planificar para tener una vida digna.
Lo mejor es que, como padres, no necesitamos ser expertos en economía para enseñar a nuestros hijos a mantener una buena salud financiera desde sus primeros años.
FINANZAS DE LOS 3 A LOS 7 AÑOS
Desde los tres años de edad, hasta los siete, podés introducir al niño en conceptos básicos, como el “dinero”, “comprar”, y “ahorrar”, a través de juegos simbólicos. Puede ser con caramelos, si guarda uno hoy, mañana tendrá dos.
A través de juegos y actividades sencillas, el niño conocerá que las cosas tienen un costo, por lo tanto, que tiene que pagar por ellas, que no basta simplemente con estirar la mano.

De la misma manera, si quieren tener con qué pagar, antes deben haber ahorrado lo suficiente, o haber hecho algún esfuerzo para obtener la cantidad necesaria para pagar por aquello que quiere.
Una alcancía es perfecta en el primer nivel de educación. No cuestan mucho, y pueden resultar enigmáticas para los niños.
DE LOS 8 A LOS 12 AÑOS
Ya cuando están entre los ocho y los 12 años de edad, se le puede ofrecer un poco de dinero al niño, para que aprendan a gastarlo, eso sí, mostrándoles las diferencias entre sus necesidades y sus deseos.
En este momento es muy adecuado enseñarle a no irse de boca con las trampas del comercio. Por ejemplo, se le puede educar en comparar precios, en los trucos que hacen los comerciantes para que compre el producto que el vendedor quiere por sobre los que el cliente necesita, o si es mejor ir a la tienda o comprar en línea.
Con estos conocimientos, ya el niño estará en capacidad para dividir su dinero en la técnica de cinco pasos: Ganar, gastar, ahorrar, invertir, y donar.
Un ejemplo sencillo puede ser: Ganan dinero si se portan bien, ese dinero podrá destinarlo a gastos y ahorros. Los ahorros se convertirán en un colchón para su economía, el gasto servirá para comprar o invertir.
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Si compra, tendrá lo que quiere, si invierte -digamos en lápices para reventa en la escuela-, podría hacer crecer su dinero. Finalmente llegará el momento en que podrá comprar su regalo del Día de las Madres con sus propios recursos siendo apenas un adolescente.
Llegada la etapa de los 13 a los 18 años, la educación no culmina, solamente se transforma. Es el momento de que sepa utilizar el presupuesto de las saliditas. Aquí se le puede enseñar al chavalo cómo no ser “botarata”.
Un joven con dinero no escapa a la tentación de gastarlo todo en las cosas que le gustan, pero un chavalo con billetes y educado en finanzas sabrá que no está obligado a ir de fiesta todos los días, ni gastar en cosas que no necesita.
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Un adolescente que sabe lo que cuesta el dinero sabrá aprovechar las oportunidades, tanto para parrandear, como para invertir, sin recibir de sus padres más que su mesada.
Si dedicamos parte de nuestro tiempo a educar a nuestros hijos en finanzas, tendremos una base para que ellos tengan la vida que realmente desean, y definitivamente la garantía de que esta será digna.