Han pasado casi 150 años desde que llegó a Sábana Grande, atraída por el ferrocarril. Fueron tiempos felices aquellos en las afueras de Managua, de ver que su “caballero de hierro” se estacionaba frente a ella, mientras un remolino de gente bajaba y subía, o compraba frutas y rosquillas. Aquel romance que parecía eterno,...
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