Esta mujer, su niño y sus burros, que avanzan en una calle de Ocotal, representan un sector de la población que trabaja duro, con un esfuerzo descomunal que a menudo es ignorado. Como ella, miles de mujeres nicaragüenses son el sostén y la guía de sus familias, el niño es su esperanza y los burros la fuerza que empuja su camino.