Un libro sin filtros, una historia real sobre caer y volver a empezar 🐦🔥

La nicaragüense Dilcia Lovo Peralta escribió un libro sin filtros, una historia real sobre caer y volver a empezar. Así, convirtió su dolor en palabras que alientan.
La primera página la redactó en noviembre de 2024, con el mundo en silencio y sus emociones a flor de piel. Antes, había enfrentado momentos oscuros. Sentía que ya no podía más y que desaparecer era la única forma de dejar de sentir. Eran pensamientos que se hacían más constantes, en el día a día.
Lo intentó dos veces, afortunadamente no lo logró. Su familia la acuerpó lo más que pudo, la apoyó con la fe puesta en Dios, y de poquito en poquito se fue levantando, porque, a pesar de esa oscuridad, había en ella, una lucecita, pequeñita, pero la había.
Y el primer paso que dio fue un retiro de Emaús, durante un fin de semana. Esos dos días fueron cruciales para Dilcia. Fue allí donde decidió abandonarse en Dios.
“Le entregué a Dios todo lo que cargaba. Fue en ese retiro donde encontré paz, encontré tranquilidad, encontré luz”, recuerda.
Y esa paz, la condujo a lo que siempre había querido hacer: escribir su libro sin complejos, sin filtros.
“Al inicio era un conjunto de muchas ideas y emociones, no tenía claro del todo, qué quería trasmitir sobre mi proceso para ayudar a otras personas que están en la oscuridad. Fue necesario un acompañamiento para poder enfocarme, aunque yo ya escribía, tenía diarios y notas”, refiere Dilcia sobre su libro, “Sobreviví a mí misma”, recién salido a la venta en Nicaragua.
DEL DOLOR A LA SUPERACIÓN
La obra es la historia de una mujer que superó el deseo de morir.
“Nació desde uno de los momentos más oscuros de mi vida. Más que una idea, fue una necesidad… necesitaba sacar todo lo que llevaba dentro. Pero también nació del deseo de que mi historia pudiera llegar a otras personas, a otras almas que en algún momento se han sentido igual”, destaca.
“He querido mostrar que, aunque se esté en la oscuridad, en la desesperación, incluso cuando parece que todo se rompe… sí es posible volver a levantarse, reinventarse y salir adelante”, señala.
Le tomó dos años escribirlo. Durante el proceso, según recuerda, sintió de todo: dolor, miedo, pero también liberación.

“Escribir fue como ir sanando palabra por palabra. El proceso como tal tomó meses de disciplina y mucha entrega emocional”, menciona.
Y sí, hubo temor… “miedo al rechazo, a que lo que estaba escribiendo no sirviera, a exponerme, incluso a hacer el ridículo. Muchas veces dudé si realmente valía la pena compartir algo tan personal”, apunta.
También “significó volver a tocar heridas, recordar momentos que dolían y salir de mi zona de comodidad. Pero al mismo tiempo, fue profundamente sanador. Me permitió entenderme, abrazarme y poco a poco reconstruirme”, manifiesta.
SIN FILTROS Y SIN ANGUSTIA
Dilcia no esconde que la depresión fue muy profunda. “Me llevó a tocar fondo. Fue una etapa donde sentía una tristeza constante, un vacío difícil de explicar… como si nada tuviera sentido, como si por dentro todo se apagara poco a poco”, dice.
Eran días pesados, que se acumulaban. “Levantarme era una lucha, en los que la desesperación era tan grande que no encontraba salida. Me fui sintiendo cada vez más sola, más desconectada de mí misma, hasta llegar a momentos en los que ni siquiera me reconocía”, comenta.
Hubo pérdidas. “Incluso (me perdí) a mí misma por momentos… pero también, en medio de esa oscuridad, aprendí algo muy grande: que siempre hay una pequeña luz, aunque cueste verla. Y que hablar, pedir ayuda y no quedarse en silencio puede hacer toda la diferencia”, destaca.
“Es un libro real, sin filtros. Muchas personas pueden verse reflejadas en alguna parte de la historia. No es solo un libro sobre dolor, es un libro sobre volver a empezar, sobre elegir vivir. Desde el inicio quise que fuera un libro cercano, fácil de leer… como si estuviéramos conversando. Que quien lo tenga en sus manos sienta que no está sola, solo”, refiere.
Recuerda que la edición fue una etapa especial. “Cuidé cada detalle con mucho cariño, porque más que un proyecto, era un sueño al que decidí apostarle con todo. Claro que también en la editorial me ayudaron mucho sobre el tamaño o el tipo de letra, el diseño, para mí todo eso también fue fundamental, porque es mi primer libro y no sabía nada de esto”, señala, indicando que fue posible con el patrocinio de Fundenuse.
SENTIR ESTÁ PERMITIDO
Para Dilcia todos los capítulos son significativos. Ella especialmente remarca dos: “Tocando fondo” y “Una respiración más”, porque ahí está el mensaje más fuerte: sí se puede salir.
Ella sugiere leerlo “con calma, sin prisa… permitiéndose sentir”. También recomienda a los lectores que no avancen al siguiente capítulo sin hacer los ejercicios de reflexión.
“Lo que mi libro busca poner sobre la mesa es que muchas veces se piensa que todo pasa por un momento específico, pero en realidad no es así”, señala.

“Puede haber un detonante —una ruptura, un problema, una crisis— pero eso suele ser solo la gota que derrama el vaso, porque por dentro ya venimos cargando mucho tiempo: sobrepensando, sintiéndonos cada vez más hundidos, incluso empezando a creer que desaparecer podría ser una salida”, explica.
Hoy por hoy Dilcia, con Dios como guía y el apoyo incondicional de su familia y su red de apoyo, expone que lo que la ha impulsado a seguir es descubrir que, incluso, en medio del dolor, de los momentos difíciles, la vida sigue teniendo sentido.
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“He aprendido a conocerme, escucharme, autorregularme y sostenerme en los momentos difíciles. Entender que no tengo que poder con todo sola, que hay personas que pueden apoyarme, y que tener una red de apoyo hace una gran diferencia. He aprendido que habrá días buenos y días no tan buenos, y que eso también está bien. Poco a poco he ido encontrando herramientas que me ayudan a transitar esos momentos”, destaca, sin filtros, la originaria de Ocotal.
Esos momentos pueden estar “en una conversación, en sentirme un poco más en calma que el día anterior. También en entender que mi historia puede servir para alguien más. Eso le da propósito a todo lo que viví. Hoy no veo la vida como perfecta, pero sí como valiosa y creo que la belleza está en eso: en seguir, en reconstruirse, en volver a empezar las veces que sea necesario”.
La belleza de la vida la ha ido encontrando en cosas pequeñas.
A futuro, Dilcia espera trabajar en una segunda edición. “He descubierto que escribir es una de mis pasiones y una forma muy poderosa de conectar y sanar”, añade.
El libro está disponible en Managua, en el condominio Nuevo horizonte, calle 6, casa 102. También en Ocotal en M&L Solucione, contiguo a Joyería El Topacio, y en la tienda Charlie Brownie, de Banco Lafise, sucursal de Ocotal media cuadra al este. El precio es de C$200. Estará disponible hasta agotar existencias.