Kassandra, la niña pintora que venció al cáncer dos veces 🎗️

¡Lo volvió a hacer! Kassandra, la niña de Nicaragua pintora que venció al cáncer apoyada en sus cuadros artísticos, fue atacada de nuevo por este padecimiento y lo derrotó una vez más.
Fue en 2021 cuando Kassandra, Kassandrita, como le dice su familia, enfrentó por primera vez una enfermedad que ataca a un promedio de 1,500 niños al año, según datos de la Comisión Nicaragüense de Ayuda al Niño con Cáncer (Conanca).
🖼️
Hija de una maestra y de un hombre trabajador, pero sin empleo en aquel momento, la familia de Kassandra no podía enfrentar a un enemigo que exige entre 3,000 y 6,000 dólares anuales para desaparecer.
Así, con apenas cuatro años de nacida, la niña ofreció al mundo su arte: hermosos cuadros abstractos, que vendía a 20 dólares cada uno, para no perder las citas al hospital estatal donde recibía el tratamiento de forma gratuita.
El caso conmovió a las personas, tanto dentro de Nicaragua como fuera. Kassandra recibió apoyo, y lo compensó venciendo al cáncer, algo que no puede decir el 53 % de los niños que sufren este padecimiento en el país centroamericano, de acuerdo con un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Así, la pequeña pintora nicaragüense tocó la campana del Hospital La Mascota, especializado en niños, para anunciar que había sobrevivido a la leucemia linfoblástica aguda.
DE TOCAR CAMPANA, AL INFROTUNIO
Entonces Kassandrita volvió a ser la niña vivaz, luego de que se le había prohibido entrar en contacto con otros niños. Ahora estaba jugando, no solamente con sus primos, sino también con sus amiguitos de la escuela.
Ahora también podía hacer más cosas con su tía, la artista Verónica Granados, quien le enseñó a pintar para olvidar la tristeza y terminó convertida en la representante de la pintora más pequeña del mundo.

Pero los infortunios nunca llegan solos. En un país tropical, expuesto a cualquier enfermedad, la niña pintora solamente duró sanita dos años. Kassandrita cayó con dengue, se fracturó la mano… y recibió, por segunda ocasión, la noticia que nunca nadie quiere, sin siquiera alcanzar la adolescencia.
“Son momentos difíciles, porque ella ya estaba de alta (…), se juntó todo, al final (el dengue) trastocó su cuerpo, y cuando habían pasado esos síntomas, nos dijeron que había recaído”, dice su mamá, Karolina Granados, con la voz quebrada, en entrevista telefónica a Qué tal Nicaragua, desde España, donde ahora residen.
En ese momento, Kassandrita, ya de nueve años, interrumpe a su madre, y recuerda un accidente que tuvo en una de sus manos, tras superar el dengue y previo al nuevo diagnóstico: “Cada domingo íbamos a la casa de mi abuela, yo decía: no vayamos, no vayamos, como que lo presentía, me fracturé”.
¡CÁNCER, OTRA VEZ!
En julio de 2024, la niña pintora inició una nueva batalla contra el cáncer. Esta vez necesitaba un trasplante de médula. Pero ahora enfrentaba a su enemigo íntimo expuesta a dos condiciones desmoralizantes.
La primera, que ya no contaba con su tía, quien había partido a Italia para continuar con su carrera artística. La segunda, el tratamiento, pues, al tratarse de una recaída que ya había sido tratada, necesitaba salir de Nicaragua, y hubo instituciones que cobraban cientos de miles de dólares por hacerse cargo, recuerda la mamá.
Pero Kasandra y su familia no se dieron por vencidas. Lanzaron una cruzada que incluyó el perfil en Facebook denominado “Únete a la campaña por Kassandrita-Nicaragua”, colectas callejeras, peticiones a Dios a través de oraciones, y el testimonio de la primera experiencia ante creyentes cristianos.

Los alumnos y exalumnos de Karolina, así como personas de fe, apoyaron sin dudar, personas conocidas y desconocidas, gente que se acordó de la primera lucha, profesionales que facilitaron información, familias dispuestas a apoyar de cualquier manera.
“Dios tocó muchos corazones, y muchas personas se solidarizaron, colaboraron, y logramos recoger para poder comprar los boletos y salir de Nicaragua”, recuerda la mamá.
UNA VENCEDORA
Pero los 10,000 dólares recaudados no fueron suficientes y en Nicaragua no se ofrecía el nuevo tratamiento. Así, la lucha debió trasladarse a España, donde finalmente encontró un hospital y un donante con el que hubo total compatibilidad, tras buscar en Costa Rica, México, Panamá y Estados Unidos.
Karolina afirma que el tratamiento no se reduce al trasplante de médula, “va más allá, lleva quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia”, además de aislamiento, clases en casa, y revisiones periódicas, estas últimas son la etapa actual de la niña.
💪
Un enemigo mortal. Una niña valiente. Dos ataques, dos luchas vitales, dos países, dos continentes, dos victorias. Una sobreviviente. Una vencedora. Kassandrita, quien ha convivido con cáncer más de la mitad de su vida.
Hoy disfruta los colores rosado y morado, más que el negro y el azul de la primera batalla. De pelo liso pasó a crespo, pinta menos, ama la cocina, sueña con su “quesillo nicaragüense”, y no deja de sonreír.