Cuando la política supera la ficción: Países con normas alucinantes 🤪

By on agosto 16, 2026 0 11 Views

Cuando la política supera la ficción, encontrás países con normas alucinantes, como la que renombró los meses del año, la que prohíbe reírse durante días, la que permite gobernar a dos personas a la vez, o la que cambió el nombre de la nación para que no le llamaran Chompipe.

Si esas leyes parecen escritas por Franz Kafka, hay otras que son igualmente dignas de George Orwell, como la que prohíbe morirse, la que no permite el uso de lencería con encajes, o la que abolió la reencarnación.

La ley, que en 2002 sustituyó los nombres de los meses del año, fue establecida en Turkmenistán por el primer y único presidente vitalicio del país asiático, Saparmurat Niyazov. Así, enero pasó a llamarse Türkmenbaşy, el nombre que adoptó el gobernante en su autobiografía. Abril se llamó Gurbansoltan, como su mamá. A septiembre lo nombró Ruhnama, como su biografía.

Los meses volvieron a sus nombres originales en 2006, cuando murió Niyazov. En vida, la política del dictador también había prohibido los dientes de oro y plata, así como las óperas, el circo, los ballets, el pelo largo en los hombres, y hasta el maquillaje en las presentadoras de televisión.

Si eso te sacó una sonrisa, más vale que no leas este artículo en Corea del Norte, entre el 17 de 27 de septiembre, ya que el régimen prohíbe que la gente se ría en esos días.

La orden la dio el autócrata Kim Jong-un, quien heredó el poder de su padre, Kim Jong Il, en 2011. Según la normativa, Corea del Norte no puede mostrar más que dolor en esos días. Inicialmente la orientación tenía una validez de diez años, pero, tras 15 años, continúa en vigor.

LA POLÍTICA Y LOS CHOMPIPES

Si unos no tienen vergüenza en la política, otros la tienen en exceso. Este fue el caso de Turkey (Turquía), que, bajo el líder Recep Tayyip Erdogan, pasó a llamarse Türkiye en 2022.

El cambio de nombre se debió a que, en inglés, Turkey significa “chompipe”, el ave popular que satisface el paladar de los estadounidenses en el Día de Acción de Gracias o en Navidad.

Decidir el destino de millones de personas no debe ser fácil. En Nicaragua, Daniel Ortega resolvió el asunto nombrando a una copresidenta: su esposa, Rosario Murillo. Además, abolió la figura de “vicepresidente”, que antes era ocupada por su mujer.

Para simplificar más las cosas, Ortega, quien gobierna Nicaragua desde 2007, tras haberlo hecho entre 1980 y 1990, recientemente abolió las elecciones nacionales. Ahora su país es el único en el mundo con dos presidentes vitalicios y ningún vicepresidente.

Otros que no tienen elección en sus últimos días son los habitantes de Longyearbyen, que por política tienen prohibido morir en su ciudad. Si van a despedirse del mundo, deben viajar a Oslo, capital de Noruega, o donde sea.

Esto se debe a que la temperatura en Longyearbyen, la ciudad más septentrional del mundo, es tan baja, que los cuerpos no se descomponen, lo que supone riesgos ante posibles enfermedades.

HASTA LOS CALZONES

Otra decisión que sube la cejas es la prohibición de lencería con encajes en Rusia, Kazajstán y Bielorrusia. La justificación también se basa en la salud pública.

Según la norma de mediados de la década pasada, dichas prendas, elaboradas de material sintético, causan irritación o infecciones. Hubo protestas contra la normativa en su momento, pero hoy en día se desconoce si sigue en vigor, o si la gente las usa íntimamente.

De lo que no hay duda en China tiene prohibido reencarnar. La medida está vigente desde 2007. Si vas a reencarnar, debés buscarte otro país.

La medida, en realidad, es política, y fue pensada específicamente para evitar la decimoquinta reencarnación del Dalai Lama, el líder espiritual más alto del budismo tibetano. De todos modos, el guía espiritual, Tenzin Gyatso, quien vive en el exilio, ya dijo que no se reencarnará en un país sin democracia.

La política de tener normas alucinantes generalmente no trascienden en los sistemas de gobiernos democráticos, ya que estos cuentan con sistemas de contrapesos que a menudo las truncan.

Son leyes más fáciles de encontrar en países gobernados por líderes que gozan de la aprobación total de los legisladores y grupos de poder, así como de sus seguidores.

Si vivís en un país con libertad absoluta, disfrutá, no sea que cambien de política y se les ocurra prohibir hasta olvidar el cumpleaños de tu esposa… ¡ah, sí!, eso ya es ilegal en Samoa.