La cartelera celestial de 2026 trae espectáculos que no te querrás perder 🌠

By on enero 3, 2026 0 460 Views

La cartelera celestial de 2026 trae espectáculos que no te querrás perder. Alineaciones planetarias pocas veces puestas en escena, oposiciones astrales deslumbrantes, “microlunas”, “Lunas de Sangre”, además, eclipses lunares y de Sol, lluvias de estrellas y la Superluna de Navidad, forman parte del espectáculo que Dios programó en su teatro universal para este año.

Y es que no va a ser necesario ir el estadio Santiago Bernabeu, de Madrid, para ver una alineación galáctica. El 28 de febrero de este año cualquier nicaragüense, sin importar dónde se encuentre, podrá observar la línea curva que trazarán seis de los ocho planetas del Sistema Solar, siempre que las condiciones del cielo lo permitan.

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Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, podrán ser observados en el horizonte occidental, la mayoría a simple vista, pero otros con un telescopio o la IA (Inteligencia Artificial) de su teléfono celular.

Según The Planetary Society, fundada por el aclamado astrofísico estadounidense Carl Sagan (1934-1996), ese sábado, Júpiter brillará cerca de la Luna, mientras que Saturno, Venus y Mercurio “formarán un grupo en el cielo del sur”. Urano y Neptuno definitivamente requerirán el telescopio o la IA.

Según la NASA, estos “desfiles” no son raros, la rareza estará en el número de planetas en fila. Esta vez solamente la Tierra y Marte no estarán alineados.

Otra alineación celestial interesante ocurrirá el 9 de junio, cuando Júpiter y Venus hagan conjunción. De acuerdo con The Planetary Society, “estos dos planetas aparecerán inusualmente cerca uno del otro, creando un efecto de planeta doble”.

EVENTOS SORPRENDENTES

Antes, el 10 de enero, los nicaragüenses podrán observar la “oposición de Júpiter”, pero no hay que entusiasmarse demasiado, el gigante gaseoso no le dará la vuelta al Sol con una bandera de Nicaragua con el escudo de cabeza, lo que ocurrirá es que en esa fecha alcanzará su máximo brillo.

Quienes cuenten con un telescopio, podrán observar la Gran Mancha Roja del planeta, sus espectaculares bandas nubosas, así como el paso de las lunas galileas y los eclipses que dichas trayectorias provocan.

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Hablando de lunas dentro del gran escenario celestial, el 31 de mayo será el mejor momento para observar la “Microluna Azul”, llamada así porque estará en su apogeo, es decir, en su punto más lejano de la Tierra, y a la vez ser la segunda luna llena del año, tras la “Superluna” o “Luna del Lobo” del 3 de enero, cuando el satélite está en su perigeo, más cerca de nuestro planeta.

Puede que, por la lejanía del apogeo, la Luna se vea más tenue esa noche, pero eso no la harán cambiar de color, ya que el “azul” de su nombre está más asociado a un asunto de traducción del antiguo inglés que al tono selenita.

Y como todos los años, el espectáculo que nadie quiere perderse: la lluvia de estrellas. El polvo estelar conocido como “Lluvia de las Perseidas”, o “Lágrimas de San Lorenzo” en Nicaragua, tendrá lugar entre el 12 y el 13 de agosto.

Se espera que sea una de las lluvias más copiosas del año (que hay varias), con hasta 90 meteoritos por hora desapareciendo en la atmósfera terrestre tras un recorrido de 6,400 años luz.

ECLIPSES Y EL CIERRE CELESTIAL

El mismo 12 de agosto, los nicaragüenses que viven en el norte y centro de España podrán observar el eclipse total de Sol, que será parcial para quienes están en el sur de ese país o en el noreste de Estados Unidos y en Alaska.

Dos semanas después, el 28 de agosto, habrá un eclipse parcial de Luna que podrá verse en toda América, Europa y África.

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Pero antes, el 3 de marzo, un eclipse total de Luna será visto en todos los países de América.

Los grandes eventos cerrarán con la lluvia de estrellas “Gemínidas” (13 al 14 de diciembre), que procederá a la imponente “Superluna de Navidad”, nada menos que del 23 al 24 de diciembre.

Así, el telón del gran teatro celestial de Dios caerá con la luna llena más grande, brillante y espectacular del año 2026, justo cuando el mundo cristiano celebra la víspera del nacimiento de su hijo.